La evaluación de los factores de riesgo psicosocial no es un trámite normativo.
Es una decisión crítica que impacta la salud mental, el bienestar y la sostenibilidad de las organizaciones.
Una interacción dinámica entre las condiciones del trabajo y la forma en que las personas las perciben, interpretan y enfrentan
El marco normativo: un punto de partida, no un techo
Establecen la obligación de identificar, evaluar, prevenir e intervenir los factores de riesgo psicosocial en el trabajo, así como de integrar sus resultados al SG-SST y al Sistema de Vigilancia Epidemiológica.
Estas normas definen que la evaluación del riesgo psicosocial debe contemplar, de manera articulada, los siguientes componentes:
Los factores intralaborales, asociados a las condiciones del trabajo, entre los que se incluyen:
Los factores extralaborales, relacionados con condiciones externas al trabajo que influyen en el bienestar y la salud de las personas.
Los datos personales y ocupacionales, necesarios para contextualizar adecuadamente los resultados.
El nivel de estrés, como indicador del impacto acumulado de las condiciones psicosociales.
Las características individuales, dentro de las cuales la Resolución 2646 reconoce explícitamente aspectos asociados a la personalidad y a las formas de afrontamiento al estrés, como elementos clave para comprender la respuesta de las personas frente a los factores de riesgo.
Al mismo tiempo, comprendemos algo fundamental:
la norma define el mínimo exigible, pero no agota la comprensión del fenómeno psicosocial.
Por ello, nuestro enfoque no fragmenta los resultados, sino que los integra para leer el riesgo como un sistema de interacciones entre condiciones intralaborales, contextos extralaborales, características individuales y formas de afrontamiento, fortaleciendo la calidad del diagnóstico y la pertinencia de las decisiones preventivas y de intervención.
El Artículo 4 de la Resolución 2646 de 2008 introduce un principio central
Esto implica algo esencial:
El riesgo psicosocial no reside únicamente en el entorno ni únicamente en la persona, sino en la interacción entre ambos.
Sin embargo, en la práctica, esta dimensión suele quedar relegada a la liberalidad del empleador o a interpretaciones reducidas del proceso evaluativo.
En Competencia Humana consideramos que ignorar esta sinergia empobrece la lectura del riesgo y limita la efectividad de cualquier intervención posterior.
Más allá del mínimo: comprender cómo responde la persona
además de la evaluación normativa obligatoria, incorporamos herramientas complementarias validadas que permiten comprender
Estas mediciones no sustituyen la batería de riesgo psicosocial.
La enriquecen, permitiendo una lectura más precisa y responsable.
Dentro de este enfoque, utilizamos el Cuestionario de Afrontamiento al Estrés (CAE), una herramienta reconocida y validada en Colombia mediante un proceso conjunto entre Competencia Humana y la Universidad Santo Tomás de Aquino, sede Bogotá.
Esta evaluación permite:
La medición del afrontamiento no etiqueta a la persona.
Aporta contexto a la lectura del riesgo.
Resultados que dialogan con la norma y con la realidad
Nuestros procesos generan resultados:
Integramos los hallazgos al Sistema de Vigilancia Epidemiológica de los Factores de Riesgo Psicosocial, evitando que la evaluación quede como un informe aislado.
Además, desarrollamos visualizaciones avanzadas en Power BI, que permiten:
La información deja de ser un archivo estático y se convierte en herramienta de gestión.
Los resultados se acompañan de:
En Competencia Humana entendemos que evaluar sin orientar la acción es incompleto. Por eso, cada proceso está diseñado para facilitar intervenciones pertinentes, viables y sostenibles.
(Los modelos de intervención -incluyendo nuestro marco dividual y el modelo SER- se desarrollan en fases posteriores, una vez comprendida la dinámica del riesgo.)
No tratamos el riesgo psicosocial como una lista de factores. Lo abordamos como un fenómeno complejo, donde confluyen:
Esta comprensión permite:
Evaluar el riesgo psicosocial es comprender cómo interactúan las condiciones de trabajo y las personas que las habitan
Ese es el enfoque de Competencia Humana
Cumplir la norma es necesario. Comprender el riesgo es responsable.
En Competencia Humana trabajamos para que la evaluación de los factores de riesgo psicosocial esté a la altura de la complejidad humana y organizacional que la norma reconoce, pero no siempre logra capturar por sí sola.
