Toda decisión que involucra a una persona -contratar, evaluar, promover, exigir, intervenir- es un acto ético, incluso cuando se presenta como un procedimiento técnico o administrativo.
Las organizaciones no solo gestionan procesos:
gestionan experiencias humanas.
Competencia Humana existe para reintroducir criterio, conciencia y responsabilidad en esas decisiones.
Decidir sobre personas es un acto ético